viernes, 10 de septiembre de 2010

¡Viva México!


Ya lo veo venir, cerca de las once de la noche el 15 de septiembre se me va a enchinar toda la piel, un escalofrío de emoción me va a recorrer todo el cuerpo y con toda la fuerza que tengo dentro voy a gritar ¡Viva México!. Si, ya se que nuestro país no es perfecto, que estamos en tiempos de crisis social, política, de seguridad.; reconozco todas esas cosas y más. Vaya hasta estoy dispuesto a reconocer la flagrante falta de legitimidad y mal gobierno de nuestro Presidente y Congreso en turno. Sin embargo, no estoy de ninguna manera dispuesto a reconocerlos como lo único que está sucediendo en mi país. México es otro, es mucho mas grande y más importante que todo eso.

Me rompe el corazón ver las caras desconsoladas, derrotadas de tantos mexicanos invaluables. Decir que no tenemos nada que festejar es reconocer que somos un país de perdedores, con nada que ofrecer al mundo, sin metas ni ilusiones. Mis queridos amigos, no hay nada más alejado de la verdad. Tenemos historia, si bien no perfecta, rica, complicada, extraordinaria; tenemos cultura, desde unos chilaquiles hasta el Huapango de Moncayo, pasando por Frida, Diego y Fuentes; tenemos gente invalorable para el mundo, luchona, valiente; con ideales y sueños; tenemos un país que a pesar de todos los retos y desgracias late todos los días y demuestra que es una nación que no está dispuesta a morir.

¡Carajo!, que pinche necesidad tenemos de seguirnos lamentando. No conozco a nadie que, aunque se las vea negras, el día de su cumpleaños no se desconecte un rato para celebrar. Lo necesitamos todos, necesitamos recordar porque estamos aquí, que estamos haciendo y definir a donde queremos ir. Esa es la misión de la generación del Bicentenario. Es imperativo que reconozcamos nuestro momento histórico, sin importar las dudas, confusión, miedo, derrotas; la historia ya nos alcanzo, los próximos días vivirán por siempre en la historia de México como hoy recordamos 1810 y 1910. Momentos troncales de nuestro país. Momentos que aún hoy definen lo que hacemos, sentimos, vivimos. Definen gran parte de quienes somos.

Tenemos que gritarle al mundo, gritarnos a nosotros mismos que aquí estamos; que no vamos a ningún lado ni vamos a desaparecer silenciosamente en la oscuridad. Los mexicanos que trabajamos, estudiamos, hacemos una buena vida y somos felices somos más. Aunque últimamente se nos olvide, por el estruendo de la crisis social, por la impresión de la violencia que calla y somete a tantos compatriotas. No podemos permitir que unos pocos secuestren a México. Que unos pocos decidan nuestro futuro y dicten las reglas de cómo debemos de comportarnos o como debemos de pensar. Si estábamos esperando un momento de cambio ¿qué mejor momento que hoy?¿qué mejor ocasión vamos a encontrar para replantearnos nuestra idea de país y generar un cambio profundo que nos salvé del abismo?.

Somos un país de contrastes, desde los lamentables hasta los encomiables. Existimos a lo largo de los siglos y permanecemos con un espíritu común; como una madre inexplicable que nos llama pero no entendemos. Compartido entre los miserables y los poderosos; desde el Presidente hasta el estibador. Olvidamos a ratos que somos más de lo mismo, que cuando dañamos al prójimo nos estamos haciendo daño a nosotros mismos. Dejamos de trabajar para escapar por el camino fácil, buscando al recompensa efímera. Nunca más.

Por todo eso es que el 15 de septiembre por la noche voy a tomarme un tequila, hinchar el pecho y gritar con todo el aliento que está buena tierra me ha dado ¡Qué Viva México!. A ver si así logro sacar todo está ponzoña que ando cargando, libera mi espíritu para seguir viviendo, para seguir trabajando; siempre con un mejor mañana en la mente para mi y todos los que quiero.

Feliz Bicentenario y no chingaderas.


domingo, 14 de marzo de 2010

Encuérate y vive

¿Cómo le platicas a alguien tu vida?¿como la escribes?¿como separas lo importante de lo intrascendente?. Estas preguntas me han dado muchas vueltas en los últimos años, pensando en lo que querría que fuera público y lo que quisiera mantener en secreto. Después lo entendí, no hay manera de entender lo que sucede sin contar todos los detalles. Decentes y sórdidos, llenos de sabiduría o impregnados de la más grande estupidez. ¿Cómo le pido al lector que me entienda si no estoy dispuesto a sincerarme y contarle las razones y motivos de mi peculiaridad?.

Hay que encuerarse, enseñar todo y dejar que el publico decida. Ya sea aplauso o condena, ovación de pie o lapidación publica. Al final del día ¿qué es mas importante?¿lo que digan de ti?¿o lo que tu piensas de ti mismo?. Yo deje de preocuparme por el escarnio popular, sin embargo, todavía me doy cuenta cuando desde las profundidades de mi persona surgen sentimientos de vergüenza, miedo o una necesidad flagrante de censurarme. Te puedo decir que vencer a los demonios esta cabrón, te dominaron e influenciaron tanto tiempo que sacudirlos e ignorarlos toma mas que tiempo y voluntad, necesitas huevos.

Es fácil culpar a otros por tus traumas, ya sea tu familia, amigos, jefes o maestros; siempre habrá un villano de cuento al que puedas embaucar con tus derrotas personales. Que si tu madre te grito cuanto tenias 4 años, que si tu jefe te corrió porque lo viste feo, que si tus maestros nunca reconocieron tu verdadero potencial. Que sarta de sandeces, a este mundo llegamos solos y solos nos vamos a ir, a los responsables de nuestra vida los puedes ver solo en un lugar: el espejo. No reniegues, hagas lo que hagas el final es el mismo para todos, tu única decisión es que diablos vas a hacer mientras ese día llega. Relájate, disfruta, vive tu vida sin tapujos, sin odios, olvídate de los desmadres de tu pasado, ríete de tu borrachera magistral en la fiesta de la oficina, de cuando te batearon a los 15 en un día de San Valentín, incluso cuando tu mama te cacho con un wey en la cama!. En serio, nada de esto va a importar mañana, tu sigues respirando y cada día será otra oportunidad de abrir los ojos y seguir adelante.

Ya seas rico, pobre, flaco o chaparrito, casi todos los ataúdes son del mismo tamaño, y ni hablemos de las urnas, te prometo que desde adentro no te vas a dar cuenta si tu caja era de madera pulida o de plástico chafa. Sal a la calle, observa, métete al parque por el que pasas todos los días y admira la grandeza del planeta. Cuídate, si quieres hacer de todo tienes que asegurar que tu cuerpo te pueda seguir el paso. Nunca dejes de brindar con tus cuates, algún día lo vas a extrañar. Busca nuevas experiencias, que nadie te las cuente. Evita la platica de güeva de tu compañera de trabajo sobre lo increíble que es nadar con delfines, lárgate a la costa e inténtalo!. No le tengas miedo a las garnachas, nadamás no exageres.

Deja de sobreanalizar tu vida, te esta quitando demasiado tiempo para vivirla. Aprende a disfrutar tanto de tu propia compañía, como de la de los demás, una es tan importante como la otra. ¿Cómo quieres caerle bien a tus cuates, si no te soportas tu?. Date chance, me cae que eres mucho mejor tipo de lo que crees y si no, siempre es un buen momento para cambiar de actitud. Cómprate un perro, o mejor aún adopta; admira la capacidad de un animalito de encariñarse contigo solo porque le das de comer y lo apapachas, es amor del bueno aunque no te conteste cuando le platiques tus rollos.

Disfruta cada día, disfruta cada momento con quienes te hacen sentir bien, y aprende lo más que puedas de la gente que no aguantas, aunque sea solo para darte cuenta de para donde no vas. Aprende a decir no, aprende a alejarte cuando lo necesites. A mi nadie me enseño a vivir, es una ciencia que desconozco profundamente, aunque estoy seguro que la sección de superación personal de Sanborn’s tampoco tiene la respuesta. Te puedo dar un consejo, aprende a observar la belleza hasta en las cosas mas insignificantes, así siempre que estés triste o nostálgico podrás pintarte una sonrisa con el más pequeño de los detalles. La vida es una, no vas a tener una segunda oportunidad de estar aquí y ahora, así que despierta, sonríele al tarado del espejo y vive.

miércoles, 27 de enero de 2010

Reflexiones Sencillas

Una de las grandes virtudes del ser humano es aprender y evolucionar. También es una virtud (¿o maldición?) que cuando este aprendizaje y evolución trata de ser impuesto desde afuera generalmente fracase. Esta lección la aprendí a la mala: cometiendo errores, atropellando semejantes. Percibir los factores de cambio en los individuos no es complicado, al contrario, es mucho mas sencillo de lo que se pudiera pensar. Hablando un par de minutos con alguien es suficiente para que los detalles que hacen a la persona quien es sean revelados. Cuando se observa realmente se les percibe claramente y es posible analizarlos, procesarlos, incluso distorsionarlos para tu beneficio.

Cada individuo es una catarsis esperando suceder, todos cuentan con ese acumulado de sentimientos y vivencias que, cuando el orden de los factores es el correcto, crean un momento de sublime entendimiento y liberación. Como en todo, existen numerosas distracciones: alcohol, dinero, drogas, relaciones efímeras, sexo, siestas, trabajo. Muchas de ellas conscientes y deliberadas, otras irracionales e inexplicables para el usuario. Renegando, de una u otra manera, que el ruido que tratan de silenciar jamás dejara de sonar en sus cabezas hasta que sea apagado de raíz. A la mañana siguiente los estragos seguirán ahí y las razones para volver a empezar el ciclo no se habrán desvanecido. La miseria, latente dentro de ti, solo espera la oportunidad para tomar la plaza.

La única persona capaz de emprender la larga, costosa y difícil subida eres tu mismo. El único capacitado para vencer y reconciliarse con los miedos y demonios de tu vida eres tu mismo. Aquellos a tu alrededor(les importes o no, nunca sabrán de que manera ayudan o perjudican)solo pueden hacerte la vida mas fácil, apoyarte, pero cada uno de los pasos son por cuenta propia, cada escalón es una terapia unipersonal, intima. Se reduce a una comunión de cuerpo y espíritu, en la que reconoces tu inmenso valor y agradeces(a quien sea, Dios, padres, a ti mismo, no importa) la capacidad de superar los obstáculos. La renovada confianza te hace sentir invencible, comienzas a entender lo que los demás decían, incluso humildemente aceptas que algunos tenían razón y con una nueva autoridad corriges a aquellos que se equivocaban. Eso sí, para lograr todo esto necesitas comenzar el viaje, solo así alcanzaras nuevas alturas.

Es extraordinariamente difícil aprender en cabeza ajena. Aquello que entiendes, comprendes, aprecias y atesoras por tu cuenta influye exponencialmente más en tu vida que todo lo que puedas aprender de los demás. La vida sería muy fácil si tus padres o maestros pudieran transmitirte los resultados de sus vivencias tal cual, sin embargo lo más que podrán obsequiarte son las herramientas necesarias para que a su edad comprendas mas y veas mas lejos de lo que ellos vieron, ese será su mejor regalo, producto del amor y el deber. Su aportación mas grande a la larga cadena evolutiva del ser humano, aportación, que hay que señalar se puede basar en amor, en su mejor esfuerzo, o incluso en una larga y dolorosa cadena de errores.

¿Cuáles son las instrucciones para vivir?, en una primera reflexión diría que no existen, que nadie sabe exactamente como hacerlo ni la mejor manera de terminar el viaje. Continuaría diciendo que a pesar de que no existen instrucciones delimitadas, siempre han existido actitudes e información que puede hacer el camino mucho mas sencillo, incluso placentero: la honestidad, la toma de decisiones basadas en el amor no el temor, la paciencia, la reflexión y la tenacidad, el arriesgar, mantener una mente abierta, recordar que todo vive en eterna transformación, incluido tu, y tener siempre presente que al final del día todos estamos muertos así que es mejor no dejar nada pendiente.

Lejos de tratar de impones mis ideas, lo que se intenta es compartir lo poco o mucho que se aprende de los aciertos y errores. Para aquellos tan tercos o necios como yo les será difícil aceptar que no se les haya ocurrido a ellos primero, o cuestionaran la valides del mensaje. Tan difícil como cuando yo lo escuche por primera vez de mis padres, maestros, amigos, incluso de enteros desconocidos. El verdadero valor de un consejo, independientemente de su utilidad, es la sinceridad con que se da, esperando que en una conspiración cósmica del universo cumpla su cometido ya sea en el largo, mediano, o con suerte, el corto plazo. Recuerdo claramente las palabras de mis padres resonando en mi cabeza horas, días, meses o años después cuando logre comprender su significado, o el sabio consejo de aquel amigo que ya no está más y con el que ya no creías tener nada en común, incluso de aquel viejo extraño que con lagrimas en los ojos entraba en ese trance de aquel que revive la experiencia mas terrible de toda su vida. La sabiduría del mundo existe en todos y en todo, depende de ti reconocerla y apreciarla.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Happenings 2009

Este año no habrá carta de navidad, en su lugar elaborare una breve lista de las cosas que me sucedieron este año, de algunas estoy orgulloso, de algunas sumamente arrepentido, pero en general es una lista de las cosas que hicieron de este año uno especial, catarsis de un proceso de introspección que empezó hace mucho cuando a los quince años decidí que mi camino ya no estaba en casa y que la vida me tenia reservada muchas aventuras y desventuras. Así que sin mas preámbulos ahí va, la lista 2009 de sucesos(sin ningún orden particular, algunas particulares otras mas generales):

-Leer “La Rebelión del Atlas” y “El Manantial” de Ayn Rand, “Demian” y “El Lobo Estepario” de Herman Hesse, liberadores.

-Caminar por la Vía de los Gigantes en Irlanda del Norte, me recordaron lo majestuoso de los glaciares en la Patagonia.

-Tuve la suerte de encontrarme a un grupo de amigos espectacular, que si bien muchos ya nos conocíamos el grupo como tal se consolido este año. Thanks guys.

-Las dos semanas de alerta epidemiológica de influenza, nunca pensé que pudieran ser tan divertidas, con todo y las 41 latas de atún.

-Mi fiesta de cumpleaños, estaba tan emocionado que me ahogue a las 8 de la noche, perdón a todos, especialmente a ti Regina, y sí se que soy un cobarde por no haberte dado la cara hasta ahorita. Gracias a todos los que fueron, de cerca y lejos, despite my clumsyness i had the most amazing of times.

-Mi despedida, que fue mucho mas pequeña de lo planeado, con gente muy importante, discursos, fiesta y mucho vino tinto. Uno se da cuenta de lo mucho que se le quiere, ya sean viejos o menos viejos amigos.

-Mis nuevos amigos de Jordanstown, difícilmente alguien puede ser tan afortunado de llegar a un país extraño y reunirse con tal grupo de individuos, los voy a extrañar a todos, en México tienen su casa.

-El intercambio a Belfast, lleno de problemas y trabas pero ahí esta, aprendí a lavar platos, nunca pude hornear conchas, perfeccione mi receta de hamburguesas, tome mucho vino tinto y ron. Entendí que no es cuestión de nacionalidades sino de voluntades humanas.

-Gracias al agente de migración que me dejo pasar semi-ilegalmente a Reino Unido, sino la historia anterior hubiera sido mucho mas corta.

-La charla tres días antes de mi partida con Alberto en el Pasagüero del Centro Histórico, gracias por ser tan brutalmente sincero conmigo, amigos así son difíciles de encontrar.

-El haberme tenido que despedir de mi coche, Billy you will be missed. Fuiste un gran auto y compañero de travesuras.

-Estoy orgulloso de por fin tener la capacidad de comenzar a deshacerme de todos esos apegos que ya no me sirven, solo envenenan.

-La ronda de despedidas antes de tomar mi vuelo a Londres, sentí amor, mucho amor.

-La ronda de bienvenidas llegando de Londres, casi me falla el hígado. =)

-Mi primer viaje a Dublín en el que la amistad con Penny, Fred y Sam se profundizó. También la ciudad en sí, sin duda viviré ahí algún día.

-Mi segundo viaje, para mi date con Kash, a Dublín, que lindo día.

-La primera noche en que salí con los internacionales al Kremlin sin conocernos….yeap we gotta keep the Fire Door clear…specially with G standing beside it.

-El juego de que Lujambio no cumplió años y de que yo no me iba a ningún lado.

-Los drive-throughs por el Starbucks de Agua con Paul.

-La semana de la boda de Maribel y Aaron en Mérida, que fiesta tan divertida(consulten mis videos en Facebook), y que lugar tan lindo.

-Los tres días en Playa del Carmen después de la boda…para el tercero yo ya no podía mas, aun así fue un gran viaje.

-El sueño que tuve en el autobús: con los gigantes de bronce, y la rotura de cadenas, nunca volví a ser el mismo después de eso.

-Mi fin de semana con Armando en Ciudad del Carmen, felt safe, felt home(con todo y los 30 minutos de la alarma sonando).

-El haber puesto mis preferencias en Facebook, por fin es oficial ja!.

-Haber descubierto el Caramel Afogatto de Starbucks…SORPRENDENTE.

-Mi celebración de día de muertos en Belfast, bailando danzón y comiendo burritos.

-Darme cuenta que los odios añejos se pueden superar, la esperanza de una vida mejor siempre será mas fuerte. Belfast mira hacia el futuro.

-Quedo con la misión de aprender a hornear conchas, después de dos intentos mi ego sigue lastimado.

-Las clases de buceo, nunca se me hubiera ocurrido intentarlo hace algunos años.

-Las comidas de los viernes: empezaron tan rápido como terminaron. Desde unos tragos coquetos en los Venaditos, hasta un pato a la jamaica en casa de los Pandas.

-Detalle curioso: El idioma Panda(repetir muchas veces “Panda” entre algunos sustantivos y artículos, el orden no es importante).

-El poder sentir a mi hermano cerca, mas cerca de lo que jamás estuvo.

-A pesar de todo, sentir que mis papás confían otra vez en mi. =)

-Llegar después de casi veinte horas de vuelo, sin conocer a nadie, a un edificio vacío, frío y sin maletas, ah y con hambre y sin lugares para comer a la redonda. Bienvenido Memo a Jordanstown.

-Haber comprado una planta, y verla crecer. Al mismo tiempo sembrar plantitas y que sigan vivas. Te extrañamos Pepe!.

-El peor concierto de la historia, el Goliath Fest. Desde ese día soy fan de Pitbull.

-Cantar Loba de Shakira en español y que la gente se te quede viendo con cara de “No te la sabes”….todos la cantaban en ingles.

-Escuchar Carmina Burana y la Sinfonía No. 9.

-Mi redescubrimiento de Sabina y Serrat.

-Haberme hecho amigo de las dependientes de la licorería cerca de la universidad, yo se que me van a extrañar….

-Como todos los años, mis días de turisteo por el Centro Histórico: Opera Bar, Torre Latino, el Salón Corona, Zinco y el Zócalo.

-Ver a mi hermano abrirse más a su propia vida, vas bien y viene lo mejor.

-El poder decirle no a alguien, y decirlo en serio.

-Mandar soberanamente al carajo a todos aquellos que solo querían jugar conmigo.

-Haberle hecho caso a mi lista de pendientes de mitad de año.

-El haber podido ayudar a mis amigos cuando me necesitaron, por simples ganas de verlos contentos.

-Las terapias pandiles, lol.

-Ver a dos amigos encontrarse entre ellos, its so cool.

-Me arrepiento de no haber escrito más este semestre, aunque se muy bien que me hubiera sido imposible.

-La carta que le escribí a Martín, me sano mucho sacarme algunas cosas de adentro. Aunque no me crea que era para el ja!.

-Las charlas interminables con Papá y Mamá. Cada vez los entiendo más.

-Las jornadas contra las adicciones en el Tec, neta que soy malísimo para hablar improvisado en público, aun así fueron todo un éxito.

-El proyecto Supéralo, espero que este año que viene lo podamos concretar más.

-El haber dicho adiós a quienes tuve que hacerlo. Hay situaciones que se tornan benéficas para un lado, una amistad tiene que ser cosa de dos.

-Mi despedida de Belfast, que casi no fue despedida porque casi no llego al aeropuerto y casi no llego a México, Penny dixit.

-El fin de semana de la fiesta de Felipe en Veracruz, termine muerto, pero que divertido.

-Mi capacidad para nunca poder ir a Acapulco, siempre se me atravesó algo que lo impedía.

- El restaurante español en Belfast que extrañamente tiene comida asombrosamente parecida al Neguri de Coatzacoalcos.

-Las charlas interminables con Paco sobre lo geeks que somos.

-Las llamadas en Skype con todos en México en su madrugada.

-La falsedad de un tal Calleja al imitar mi conocidísimo Rawr.

-Mi par de sobrinas en Cuernavaca…vaya que si te hacen el día las modositas esas…jaja i love them.

-Ver a mi abuelo interactuando con mis amigos…. “Yo soy el abuelo!, Yo soy el abuelo!”.

-Haber comprado mi boleto de Mika para febrero del 2010.

-Cumplir dos años soltero. Yeap, i don’t care what you think.

-Sentado en la terraza de un hotel en Playa viendo una de las noches nubosas mas bellas de toda mi vida, la nitidez, la luna…ufff.

-Caminar por el Lough afuera de mi escuela.

-Las interminables caminatas para llegar al tren, la licorería o el Spar.

Por ahora dejaré la lista aquí, en este año hubo miles de historias mas, pero por ahora estas son las únicas que se me vienen a la mente. Nos vamos con un poco de nostalgia, pero con mucha emoción, pensando en lo que se viene este 2010. A todos los que les quede el saco quiero que sepan que son importantes en mi vida, que los quiero y que les deseo lo mejor para el resto de sus vidas.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Sin remitente

La verdad es que recuerdo poco de nuestros escasos encuentros. Todos fueron raros, incómodos, accidentados; de esos cuando tratas de que todo salga bien y disfrutar, pero te encuentras azorado por problemas, confusiones y orgullos que se ponen en tu camino. Me vienen a la mente un par de noches en las que jugamos a darnos celos, intentamos lastimarnos poniendo un tercero y un cuarto de por medio, tratando de hacernos ceder reconociendo lo mucho que nos faltaba aun por comprender. Tu sabias mejor que yo lo que pasaba por mi cabeza, lo que necesitaba para quererte; yo por otro lado entendía tu pasado y tu futuro, pero carecía de esa capacidad para vislumbrar tu presente. Eras un enigma, un ente incomprensible, ajeno a mis valores, extraño y picaflor; yo aun no caía del pedestal desde el que criticaba y trataba de controlar el mundo, trataba de controlarte a ti.

Con la misma violencia que te libraste de tus tormentos infantiles me alejaste a mi, me mantuviste a raya todos esos meses, me educaste en los desengaños del amor. Yo te acepte tal cual eras, mas por un deseo egoísta y personal que por lo que me pudiste aportar, respondí de la única manera que conocía, y afile los cuchillos que me habían defendido hasta esos días. La batalla duro lo que nos duro el verano, utilizamos todas las herramientas a nuestra disposición y nos dedicamos a destruirnos uno al otro, reconociendo que nos destruíamos a nosotros mismos.

Pero éramos seres que debían morir. Era necesario sepultarlos bajo toneladas de verdad y sufrimiento. Merecían desaparecer del mundo por haberse convertido en corazas impenetrables camuflaje de nuestras almas. Tan fuertes éramos que necesitamos encontrarnos temporalmente en solitario, usarnos uno al otro como ejecutores de la gran verdad que se cernía sobre los dos, la realización impostergable de un suicidio de fantasía, pues aquellos que morían no éramos nosotros en realidad, solo caretas viciadas de lo que deseamos ser con tantas ganas. Lo que pensamos nos convertiría en seres humanos exitosos, libres, felices; pero que al final nos arrastraba mas profundo hacia la misma ruina de la cual queríamos desesperadamente escapar.

El plan maestro funciono, sin darnos cuenta marcamos nuestras vidas, apretamos el gatillo de nuestra evolución e interconectamos nuestros destinos para siempre, nunca desde aquella noches de palacio volvimos a ser iguales, nunca habíamos experimentado un dolor como ese, si bien intenso, con el agridulce sabor de una victoria velada por las derrotas contundentes. Hoy vivimos lejos, nuestros caminos se separaron abruptamente, tan rápido y sorpresivo como se encontraron, seguimos nuestras propias rutas con la esperanza de poder sanar lo suficiente para soportar un segundo encuentro, que con suerte será el definitivo, aquel que nos reunirá ya no con ánimos de pelea, sin necesidad de nuestra violencia; sino que nos dejaría saber de una vez por todas que demonios tenemos que ver uno con el otro, para que valió la geografía si el universo conjura para volvernos a encontrar.

Hoy ese reencuentro solo es un rumor, uno de tantos que el viento lleva y trae cuando tiene ganas de jugar, uno de tantos que terminan en el cementerio de la indiferencia y la triste desilusión. El hubiera retumba en nuestras consciencias, al mismo tiempo que vive en una prisión de silencio muy profundo en nuestras almas. Conocemos muy bien el precio de estar juntos, aprendimos rápido las consecuencias de siquiera reunir nuestra combatividad e inmadurez bajo la misma cortina de realidad. Vivimos entre el temor del nunca mas y el tórrido amor que nos impulso la primera vez. Huimos de lo innecesario, nos refugiamos en lo cotidiano y lo vano, con una extraña sensación de tranquilidad y paciencia, en la que muy dentro de nosotros mismos confiamos en el universo, conservamos la fe en que conspirara de nuevo, y que en una nueva historia repetirá el fallido primer encuentro. Esta vez no provocado, sino por pura honesta e ingenua casualidad.

Y yo que me esfuerzo por considerarte un asunto olvidado, que ante el miedo de estar solo en este sentimiento redoblo los bríos de aventuras insípidas y efímeras. Yo que casi cinco años después aun te miro de reojo y a lo lejos con algo de celo, de cariño, de pasión. Yo que ignoro a mi mente racional que me grita que no te quiera, y escucho a un imbecil corazón que se niega a borrarte de mi memoria, sin siquiera haberte hecho mío, sin siquiera cumplir con el mínimo beso de saludo entre dos almas. Yo que aun te encuentro dentro de mis posesiones, mas como un capricho que como una certeza, dejándote ser y dispuesto a que vivas libre, sin ataduras ni orgullos como antes. Yo que aun te escribo estas letras sabiendo que serás el único que las podrá entender.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Mirando el techo

¡Pero que noche la de ayer!, es lo único que puedes pensar a la mañana siguiente. Aun estas confundido, entre adolorido y somnoliento; hueles a tinto y tu cabello es un desastre, pero lo sabes, ayer fue una de esas noches. Sabes apreciarlas tan pronto despiertas del sueño en el que inevitablemente terminan. Milagros cotidianos cuando todo converge para crear la atmosfera adecuada: descubres ese refugio particular que desconocías, donde las botellas de vino se sirven en la barra, donde la norma es la movilidad, donde la guitarra acústica y la voz son el único sonido que se eleva hasta las cúpulas afrancesadas por encima del cuchicheo etílico de los parroquianos; encuentras a tus extraños compañeros de viaje, con los que por razones inexplicables te entiendes y mas aun te identificas, las sonrisas por fechorías comparadas y compartidas, la camaradería de una travesura bien hecha; finalmente descubres que a pesar de tu reticencia y sospechas, tenías, en realidad, la mejor disposición para dejarte ir en compañía de desconocidos.

Es una de esas noches mágicas en que descubres que no has sido el único a punto de morir en un volcán, que tus talentos se aprecian a todo lo largo y ancho del mundo y que una buena botella de vino no conoce fronteras. Descubres que un Rioja hermanara más a los hombres que cualquier tratado de buena voluntad. Reconoces que aun existen sorpresas extraordinarias esperando detrás de ese portón por el que has pasado muchas veces. Solo para locos, con su cartel de luces y portero malencarado. Una de esas noches en que los duendes andan de buen humor y salen a jugar contigo llevándote a un reino que creías extinto en medio de la selva de asfalto, piedra de cantera y mármol. Eso sí, habrás de pagar un precio, en este mundo, como en cualquier otro, no se vive gratis; la cuota es alta pero admisible para aquellos que tienen la mente clara y las ideas en orden, sencilla incluso para los que ya aprendieron a viajar sin tanto equipaje: la cuota, que te debes pagar a ti mismo y en especie, es tu vida.

Entre decenas de caras puedes ver la diferencia; unos disfrutan, otros penan, incluso algunos afortunados se regodean en el espectáculo que se sienta frente a sus ojos. Una visión surreal, entre juegos de luces, mesitas de mármol estilo imperio, estatuas doradas, y sillones de respaldo alto; la mística del lugar te deja pensando y al mismo tiempo te importa poco; lo esencial de esta noche es el disfrute no la reflexión. Esa viene al otro día cuando haces memoria y reconstruyes una a una las etapas de la travesía en tu cabeza: el camino al lugar extraño, la expectativa en el recibidor atestado, la confusión de sentarse, seguida por un clímax sostenido y un desenlace usual entre cenas nocturnas y cervezas prohibidas.

Regresas al mundo de los mortales con una sonrisa inexplicable. Solo aquellos que hayan vivido una de esas noches mágicas sabrán reconocer con complicidad esa mirada picara e infantil de una farra exitosa. Tristemente, como todo en la vida también estas historias tienen que terminar, una noche de duendes solo dura un instante, aunque su recuerdo perdure por siempre. El día sigue y la normalidad retoma su correspondiente lugar en la eternidad de tus días; esperando con ansias que llegue de nuevo la noche, con un poco de suerte te los volverás a encontrar, los reconocerás y al caer el sol sabrás que esta noche, nadie duerme.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Mushkin goes to Belfast 7: The Day of the Dead

Sounds creepy, compared to it’s Spanish equivalent seems almost wrong to maintain such a connotation. Far from linking the Day of the Dead celebration with a dark background this is one of the few days darkness completely disappears to give in to the joy of celebrating those who already left this material world of us. Instead of moping through memories the living offer their beloved dead with symbolic tokens of their previous life: their favourite drink, food, pictures, toys, personal belongings; all contribute to the shrines set up all over the country in different fashions, styles, sizes. From the monumental offerings in Patzcuaro or the central square in Mexico City, to the humble altars in wooden huts in San Luis Potosi.

The bright yellow and purple of Cempasuchitl flower takes over the dark normality in graveyards across Mexico; millions of candles lead the way. The emptiness turns into crowds as hundreds of thousands of people visit their beloved in their final resting place. Not a sad face to be found; only a strange happy nostalgia invading the memories and prayers of those who attend. It is believed that on the All Saints’ Day and All Souls’ Day, 1st and 2nd of November, it is easier for the deceased to come and visit the living, making the offerings incentives for them to return and have some direct contact with the ones they left behind.

The rituals vary from region to region, with each area giving it its unique flavour and character, contrary to popular belief the day of the dead holiday is not just a Mexican tradition; happens all over the world. Celebrations take place in Europe, Latin America, Asia, even the United States and Canada. One of the most famous ones occur in Ocotepec, a small town in the state of Morelos, Mexico; where the whole town opens its doors to visitors in exchange of veladoras, small wax candles, as a way of showing respect to the recently dead. In return they receive tamales and atole.

One of the most common symbols of the holiday is the calavera, Spanish for skull. Usually appears in the shape of sugar or chocolate candies with the name of the recipient on the forehead, good enough for the living or the dead. Catrinas, female skeletons, appear everywhere fully dressed up in vintage Victorian or Empire outfits ready to dance and sing to the sound of traditional music. Another sweet side of the celebration is the, so-called, pan de muerto, dead bread; made out with sweetened egg and spices, usually in the shape of bones or corpses. People also compose small poems or songs called calaveritas normally associated with the living running into la Huesuda, a friendlier Mexican version of the Grimm reaper.

Contrary to what could be inferred by those not familiar to this holiday the fear of dying remains strong in the hearts and minds of most people. It is this same fear catalyzed in the form of a massive holiday what makes the Day of the Dead such a unique event; the comfort of knowing those departed may come back, even if its only for a few hours each year, eases the fear of leaving this life and entering the next. The irrevocable link between the underworld and our reality grows stronger as we remember our ancestors and beloved. What a better way to disguise this fear than with a journey full of jiggles, food, friends, family and good memories.